lunes, 21 de noviembre de 2011

Transporte antiguo y actual


¿Cómo estaba configurada la primera red de transporte?

La primera red de transporte en Buenos Aires fue terrestre compuesta por, vehículos particulares, transporte ferroviario, automotor; y, también, por el tranvía que estaba en pleno desarrollo.

¿Cómo fue evolucionando y como está conformada en la actualidad?

Otro medio de transporte, el ómnibus automotor, tuvo su primer ensayo en la avenida de Mayo en 1903. Eran los ómnibus tipo jardinero, de coches abiertos. Pero esta primera experiencia fracasó. Recién en 1922 apareció una línea que prestaba servicios regulares, los motores eran Ford, tenían conductor y guarda que le indicaban con un silbato al chofer que podría arrancar.
La AOM (Auto ómnibus Metropolitano) tenía un recorrido muy interesante para el pujante centro porteño: de Constitución a Retiro pasando por la plaza de Mayo, esto hizo que sus ganancias incentivaran nuevos pedidos de concesión. Frente a esta situación los porteños vieron nacer un nuevo medio de transporte, el colectivo. Su particularidad no era el tipo de vehículos ni por su sistema de tracción sino, fundamentalmente por la inventiva de los taxistas que frente al escaso trabajo y al enemigo común que representaba el tranvía pusieron un cartelito que anunciaba tarifa de ¡1 y 20 centavos! Con un recorrido fijo. Esta innovación provocó en poco tiempo recorridos encimados, peleas pero estaba claro que la simpatía popular se fue inclinando por estos autocolectivos. Que tenían el tamaño de un coche y en el que no cabían más de 3 pasajeros- frente a los tranvías de casi 11 metros y que transportaban a 40 pasajeros sentados y un sin número de parados.

El 12 de julio de 1930 se produjo una tragedia: un tranvía de la línea 105 de los Tranvías Eléctricos del Sur cayó en el Riachuelo y provocó la muerte de la mayoría de los pasajeros. El motivo por el cual se produjo la tragedia fue que el conductor no había advertido que el puente levadizo que unía Avellaneda con Barracas estaba levantado.
En la década del '30 los medios de transporte quedaron bien diferenciados: Los taxis, los colectivos y los tranvías. Algunas empresas de colectivos pertenecían a compañías tranviarias y tenías vehículos con capacidad para 26 pasajeros sentados con una plataforma trasera por la que subía y donde el guarda entregaba los boletos, este además tocaba la campanilla para avisar al conductor que se podía partir o que debía detenerse, se descendía por adelante y por el lado izquierdo.
 Otra característica de estos colectivos típicos de los '30 y los '40 fue él colorido de los vehículos. Había 75 líneas que pintaban sus nombres y monogramas en los vehículos; sus nombres y apellidos de los propietarios respetaban el origen inmigrante de muchos de ellos. Las marcas de estos vehículos ya no las podemos reconocer en los transportes actuales de nuestro país: Brosckway, Hispano - Suiza, Thornicroft, Leyland, Dodge Brothers entre otros. Durante la presidencia de Justo el congreso sancionó la ley de coordinación del transporte por la que se creó una entidad monopólica: La corporación de transporte de la ciudad de Buenos Aires. La "corporación" como se lo llamo popularmente paso a controlar y a observar todos los bienes de las empresas de transporte públicas, medida que perjudico a los colectiveros que perdían su trabajo a cambio de una suma fijada arbitrariamente. Como la mayoría de los vehículos eran importados, durante los tiempos de la segunda guerra mundial se debió apelar a los recursos más extravagantes para pelear los desperfectos mecánicos o hasta la falta de neumáticos por ejemplo la empresa Costera Criolla debió poner en circulación dos unidades articuladas, carrozadas sobre camiones con semirremolques y la línea 1 hizo circular tranvías de dos pisos. Frente a la falta de neumáticos muchos colectivos usaron ruedas de hierro que circulaban sobre las vías de los tranvías.
En 1948 aparecen los trolebuses, casi todos plateados con una franja azul bajo las ventanillas que circulaban por Retiro, Palermo, Belgrano y la Boca. Primero fueron 130, importados de Estados Unidos y luego vendrían 700 de origen Alemán, que también circularon por Mendoza, Córdoba y Rosario. Estos eran vehículos amplios, aunque con él eterno problema del cable que se desprendía del riel aéreo; para reubicarlos y poder continuar el guarda debía mover las rueditas del "trole" a su lugar. Cuando la sucesiva de la corporación, transporte de Buenos Aires fue liquidada se privatizaron ómnibus y trolebuses y estos últimos pronto serían reemplazados por los colectivos. En tanto que el tranvía dejó de circular en 1963.

Luego vinieron ómnibus como los Mack y colectivos Chevrolet, Mercedes- Benz que fueron creciendo en longitud y en uso. En las últimas décadas aparecieron los servicios diferenciales,  algunos preparados aunque pocos todavía para discapacitados y los años noventa trajeron la desaparición de las viejas "boleteras" por las máquinas expendedoras de boletos que provocó, en sus primeros tiempos una obsesión colectiva por obtener las monedas necesarias para sacar boleto.

Otro de los medios de transporte fundamentales de los porteños en este siglo XX fue el subterráneo, Buenos Aires fue lo primera ciudad latinoamericana que contó con este medio. El 1º de diciembre de 1913 se inauguró, parcialmente, la línea que unía Plaza de Mayo con la Miserere.
Esta obra tuvo la particularidad de ser la única obra de su tipo que se realizó a cielo abierto. Luego vendrían otras líneas: la línea B  se inauguró en octubre de 1934; la C, en un comienzo Constitución y Diagonal norte, en noviembre de 1934; la D en 1937 - solo en el tramo Florida - Tribunales - y la línea E en junio de 1944 únicamente entre Constitución y General Urquiza. Algunas particularidades de nuestra línea de subte son, a modo de ejemplo: la línea A fue la única que presto servicio bajo tierra i en superficie y también es la única que tiene cocheras y talleres en superficie.

En las últimas décadas los subtes están en expansión, teniendo en cuenta las ventajas que tiene este medio en una ciudad saturada de vehículos. Se inauguró el premetro que conecta la línea E  con el extremo sudoeste de Capital.

Entre los medios de transporte, tanto de pasajeros como de carga, el ferrocarril cumplió un rol fundamental. No solo por su función especifica sino por haber sido "colonizador" de vastos territorios.
Al comenzar el siglo había 19.430 kilómetros de vías férreas. Recordemos que era uno de los rubros a donde se dirigían los capitales extranjeros que se invertían en el país. En 1916 había 33.478 kilómetros de vías. Durante el gobierno de Yrigoyen se planteó el intento por extender las vías férreas para darle a la producción nacional una salida al Pacífico. En mayo de 1935 llegó por primera vez el tren a Bariloche. Durante la segunda guerra mundial, como no había carbón para hacer circular los trenes, se debió quemar quebracho y maíz. Con el peronismo en el poder, el 1º de mayo de 1948 los ferrocarriles británicos pasaron al estado, luego de una complicada negación que el oficialismo hizo aparecer como un triunfo y la oposición criticó duramente. Lo que también quedó reflejado en la reforma constitucional de 1949 que en él artículo 40 de la nueva constitución estableció el derecho de Estado a manejar y controlar los servicios públicos.
Los ferrocarriles argentinos se mantienen bajó la órbita del Estado hasta 1989 en que se inició, el proceso privatización del presidente Menem. Que concedió a distintas empresas privadas su explotación. A partir de esta medida se desarrollo un doble proceso: por un lado lo mejora de los servicios urbanos metropolitanos y, por el otro, amplías regiones del país en las que dejaron de circular los trenes, transformándose muchas de ellas en "pueblos fantasmas".
Después de haber alcanzado casi 50000 kilómetros de vías férreas, en la actualidad hay 34000 kilómetros, cifra similar a la que había en 1916.

A fines del siglo XX ya se habían introducido en el país los primeros automóviles. En 1904 Dalmiro Varela Costex, que introdujo el Benz a vapor, fundo el automóvil Club Argentino. El primer auto con modelo con motor a bencina Daimler circulado en esos años por Buenos Aires.

Nuevas marcas fueron entrando al país, en general de procedencia europea. Décadas después comenzaron a entrar autos de origen americano como el Ford, Chevrolet, Plymouth, Studebaker y Dodge, en tanto que entre las marcas y modelos de lujos se contaban al Buick, Cadillac Impala y Lincoln. Pero en tiempos del peronismo había dificultad para importar autos, por eso es que no se ven muchos coches nuevos.

Desde fines de los años setenta y en la década del ochenta hubo un cambio en la concepción de los automóviles, que se evidencia en los modelos actuales. Ya no se diseñan autos muy grandes en tamaño pero sí mucho más confortable y con nuevos mecanismos de seguridad, más económicos en el consumo, cambios que se hicieron necesarios en el consumo, cambios que se hicieron necesarios en el mundo actual que vende 54 millones de autos por año contra 4000 que se vendían en 1900.
Durante el siglo XX, el hombre logro volar en algo más pesado que el aire. Nuestro país no estuvo ajeno a estos nuevos experimentos primero en globo. El 30 de agosto de 1913 se realizó el primer vuelo entre Argentina y Brasil. El 2 de septiembre de 1917 se llevó a cabo el primer correo aéreo al Uruguay en 1926 llego a Buenos Aires el Plus Ultra, hidroavión que logro cruzar el Atlántico y que fue calurosamente recibido en el puerto. En 1927 bajo la presidencia de Alvear se creó la Fábrica Militar de Aviones y la Dirección General de Aeronáutica.


El 30 de junio de 1934 el Graf Zeppelin llegó a Buenos Aires luego de siete días de haber salido de Alemania. Los porteños saludaron entusiasmados su llegada y descenso en Campo de Mayo.

El 9 de julio de 1947 la empresa Fama realizó en primer servicio aeropostal entre España e Italia.
En 1949 quedo inaugurado el aeropuerto Internacional de Ezeiza. En la segunda mitad del siglo asistimos al pleno desarrollo de aviación aerocomercial.
En diciembre de 1950 se creó Aerolíneas Argentinas 10 años antes, el 4 de septiembre de 1940 nace LADE (Líneas Aéreas Del Estado), fusión de LANE (Líneas Aéreas del Noreste) y LASO (Líneas Aéreas del Sudoeste).
En abril de 1960 se realizó el vuelo inaugural IA.50 GII Guaraní biturbohélice de pasajeros. Durante los años sesenta Aerolíneas Argentinas se convierte la primera línea sudamericana en incorporar aviones a reacción para pasajeros.
En 1974 incorpora aviones de fuselaje ancho Boeing 747.
En toda la historia de la aeronavegación comercial de nuestro país fue muy importante también la función que cumplieron y cumplen las pequeñas empresas, estatales o de capital privado o mixto,  vinculando a los distintos puntos del interior del país así como también de los países limítrofes.

Puertos e Infraestructura

Puertos de Carga

La construcción de un puerto para Buenos Aires, que reemplazase el fondeadero con que la ciudad venía resolviendo imperfectamente su conectividad marítima, fue motivo de profundas disputas a fines del siglo XIX, cuando se enfrentaron las propuestas de Huergo y de Madero.
Si bien la propuesta de Madero fue la triunfante, el puerto entonces construido tuvo escasa vida útil, debiendo ser al poco tiempo reemplazado por el llamado Puerto Nuevo, actual Puerto de Buenos Aires.
También se trató de impulsar el traslado de las actividades portuarias hacia el Puerto de Ensenada, próximo a la ciudad de La Plata, donde las condiciones naturales son mejores -incluso se construyó un ferrocarril especialmente destinado a estos fines que unía la zona portuaria de Buenos Aires con Ensenada- pero a pesar de las inversiones el intento fracasó.
El Puerto de Buenos Aires fue protagonista de fuertes cambios, desplazamientos y mejoras, efectuándose importantes inversiones a lo largo de los últimos 120 años para mantener su vigencia y optimizar sus estándares de eficiencia. En la actualidad se ha especializado en el transporte de contenedores y en el traslado de productos de alto valor agregado. Asimismo se avanza en un proceso de incorporación de tecnología que le permita transformarse en un puerto de tercera generación.
Con el devenir de los años y el crecimiento de la Región Metropolitana, fueron apareciendo otros puertos a lo largo de la costa, que se especializaron en otros tipos de cargas conformando una importante red, que si bien no actúa como un sistema portuario ha logrado en conjunto, a partir de importantes inversiones privadas en las últimas décadas, una operatoria satisfactoria con niveles de eficiencia crecientes.


Puertos de Pasajeros

En tanto la función portuaria de cargas fue significativa para el país, el movimiento de pasajeros se supeditó a su supremacía, desarrollándose en instalaciones anexas de escaso nivel de calidad.
En incremento del turismo por vía fluvial hacia y desde el Uruguay y, más reciente y fuertemente, el turismo en cruceros marítimos, implicó una exigencia de más y mejores equipamientos portuarios de pasajeros, que aún no ha sido plenamente resuelta en el ámbito de la ciudad.
Por otra parte, la zona del delta del Río Paraná cuenta con un tradicional servicio público de transporte para atender las necesidades de movilidad de los isleños y de los turistas locales, pero también cuenta con un muelle internacional que es un punto alternativo de partida y llegada de las embarcaciones que se trasladan desde o hacia las costas vecinas de Uruguay.



¿Qué características de relevancia en relación con aspectos políticos, sociales y económicos presenta este período?

Existe una relación positiva entre la provisión de infraestructura y el crecimiento económico y por ende, el rol de la infraestructura de transporte es preponderante. Junto con esta, de manera inseparable, aparecen los servicios de transporte brindados sobre aquella: mejores servicios de transporte dependen de condiciones apropiadas de provisión de la infraestructura, y junto con otros factores económicos asociados, apoyan las mejoras en la productividad y la competitividad de una región, coadyuvando al crecimiento económico.
El presente estudio tiene por objetivo analizar la situación de la infraestructura de transporte en América Latina y sus características más destacadas, base sobre la cual se pueda elaborar un mejor entendimiento para el diseño y ejecución de políticas públicas y privadas en materia de infraestructura de transporte, condición imprescindible para sostener y profundizar el desarrollo económico y el combate a la pobreza latinoamericana.
La divergencia entre las dinámicas de crecimiento de la oferta y la demanda de infraestructura de transporte requiere una prevención pronta, y decisiones políticas nacionales y regionales por la aparición de las insuficiencias críticas en el transporte, para evitar que la falta de infraestructura se convierta en un obstáculo para el desarrollo en América Latina.



La infraestructura de transporte y telecomunicaciones


El Territorio se encuentra ubicado en una posición geopolítica y económica interesante, cercano a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, centro gubernamental en donde se encuentran situadas las instituciones más importantes de la República Argentina en cuanto a lo que se refiere a variables administrativas y comerciales. Del mismo modo, resulta un factor clave su cercanía a la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, también centro gubernamental e institucional “Provincial” en cuanto a las variables mencionadas.
Considerando lo antedicho, la región se posiciona como una puerta de ingreso hacia la Ciudad Autónoma de Buenos Aires como también una puerta de ingreso hacia el interior de la provincia, orientándose hacia los distintos Municipios que conforman las restantes regiones de la Provincia de Buenos Aires.
La región compuesta por el Partido de Almirante Brown presenta una plataforma de infraestructura que busca adaptarse en el mejor modo a las condiciones manifestadas en precedencia.
Para ello, dispone en particular de cierta clase de infraestructura propia como así también posee vías ágiles de comunicación hacia otro conjunto de infraestructura no presente en la región pero accesible en forma sencilla como las siguientes:
Infraestructura Automotor.
Infraestructura Ferrocarril.
Infraestructura Aeroportuaria.


Infraestructura y transporte

-La Argentina cuenta con redes de transporte vial, ferroviario, aéreo y portuario que vinculan las distintas áreas del país y a éste con el exterior. Sin embargo, la trama resultante de esa red es desigual: ciertas áreas tienen menores posibilidades de conexión con el resto del territorio nacional.
En cualquier sociedad, la organización económica y social genera el movimiento de personas y bienes entre distintos puntos del espacio. Por eso, las distintas formas de transporte aéreo, terrestre o acuático se han ido desarrollando para facilitar ese movimiento.
El transporte de bienes y personas requiere de una infraestructura básica compuesta por rutas, puentes, vías férreas, estaciones, puertos. La combinación de todos estos elementos en el espacio configura una trama llamada "red de transporte". En la Argentina, las redes de transporte vinculan las diferentes áreas del país tanto urbanas como rurales, aunque no de manera homogénea: se caracterizan por su diseño radial con centro en el puerto de Buenos Aires y la desigual intensidad de los flujos de personas y de mercaderías que circulan por él.
La red ferroviaria: Desde mediados del siglo XIX, el Estado dio un fuerte impulso a la construcción de la red ferroviaria en el país, la que se llevó a cabo a través del sector privado y con capitales nacionales y extranjeros. Los ferrocarriles pasaron luego a manos de capitales ingleses hasta que fueron nacionalizados en la década de 1940. Para esa época, la red contaba con 45.000 km de vías férreas y era una de las más extensas del mundo.
Hasta su privatización en 1990, la red ferroviaria fue administrada por la empresa estatal Ferrocarriles Argentinos. Con la privatización, muchos ramales fueron cerrados, dado que las empresas sólo quisieron hacerse cargo de aquellos que eran más productivos (por ejemplo, los ramales que se usan para el transporte de cereales a los puertos).
Hoy, la red ferroviaria cuenta con alrededor de 34.000 km de vías y se halla dividida en tres sectores:
  • Transporte urbano y suburbano de pasajeros: recorre el Gran Buenos Aires. Está conformado por siete líneas, además del tren a Puerto Madero y el Tren de la Costa.
  • Transporte interurbano de pasajeros: está a cargo de cada provincia, algunos ramales se mantienen en funcionamiento pero otros cerraron.
  • Transporte de carga: seis empresas se encuentran a cargo de los distintos ramales de trenes de carga, muchas de ellas transportan gran parte de la producción para exportación (como granos y distinto tipo de manufacturas).
La red vial: La red vial argentina consta de una gran extensión de rutas nacionales, provinciales y caminos municipales, cuya construcción y conservación han estado a cargo durante mucho tiempo de la Dirección de Vialidad Nacional y de las reparticiones provinciales.
La red vial se caracteriza por su configuración radial dirigida al puerto de Buenos Aires y tiene una extensión de alrededor de 500.000 kilómetros.
Con la Ley de Reforma del Estado de 1989, parte de la red vial fue otorgada en concesión a empresas privadas bajo el sistema de peaje, que es una obligación de pago por el derecho de tránsito. Como contraparte, las empresas asumieron el compromiso de reparar y mantener las rutas y, en algunos casos, de realizar nuevas obras. Las rutas concesionadas son aquellas que unen las principales áreas productivas del país con los centros más poblados y en las que se localizan las principales terminales portuarias. Estas rutas son las que concentran la mayor parte del tránsito automotor del país.
Con la formación del MERCOSUR, el transporte automotor de cargas desde y hacia los países vecinos aumentó, especialmente con Brasil y Chile. Para mejorar el transporte con este último se están realizando mejoras en los pasos cordilleranos. Uno de los más importantes es el Paso de Jama, en la provincia de Jujuy.
El sistema portuario: El sistema portuario argentino está integrado por puertos y rutas marítimas y fluviales, que se utilizan fundamentalmente para el transporte de cargas: la mayor parte del comercio exterior de la Argentina se realiza por esta vía.
En los últimos años se ha modernizado y cuentan con instalaciones para responder a los requerimientos de la creciente orientación exportadora del país (silos de almacenaje de granos, redes ferroviarias, accesos para camiones, etc.). Los puertos más importantes son:
  • Buenos Aires, principal puerto del país, participa con más del 40% del comercio exterior. Se encuentra conectado con todo el sistema de rutas nacionales y ferroviario.
  • Los de la hidrovía Paraguay-Paraná (en particular los puertos San Martín, San Lorenzo y Rosario). A través de ellos tiene salida al exterior la producción de frutas, azúcar y granos. También se realizan actividades en rubros como hidrocarburos y derivados, gas, químicos, petroquímicos y minerales.
  • Quequén y Bahía Blanca. Por estos puertos marítimos tiene salida gran parte de la producción cerealera de la región pampeana. El puerto de Mar del Plata es el principal puerto pesquero del país.
El transporte aéreo: La Argentina cuenta también con una red de aeropuertos con presencia en todas las provincias, generalmente en las ciudades capitales. Los más importantes son el de Ezeiza, punto de llegada y de salida de todo el tráfico internacional, y el aeroparque Jorge Newbery, en la Ciudad de Buenos Aires, para tráfico interno.
El sector de aeronavegación experimentó importantes transformaciones, como la privatización de la empresa estatal Aerolíneas Argentinas, el desarrollo de nuevas empresas dedicadas sobre todo a vuelos internos y la privatización de la mayor parte de los aeropuertos del país (la empresa Aeropuertos Argentina 2000, por ejemplo, está a cargo del manejo de 32 aeropuertos).